Ideas fundamentales de la ilustracion

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Ideas fundamentales de la ilustracion

Resumen de la época de la ilustración

La Ilustración, un movimiento filosófico que dominó en Europa durante el siglo XVIII, se centró en la idea de que la razón es la principal fuente de autoridad y legitimidad, y defendió ideales como la libertad, el progreso, la tolerancia, la fraternidad, el gobierno constitucional y la separación de la Iglesia y el Estado.

Las ideas de la Ilustración desempeñaron un papel importante a la hora de inspirar la Revolución Francesa, que comenzó en 1789 y que hizo hincapié en los derechos del hombre común, en contraposición a los derechos exclusivos de las élites. Sin embargo, los historiadores de la raza, el género y la clase social señalan que los ideales de la Ilustración no se concibieron originalmente como universales en el sentido actual de la palabra. Aunque acabaron inspirando la lucha por los derechos de las personas de color, las mujeres o las masas trabajadoras, la mayoría de los pensadores de la Ilustración no defendían la igualdad para todos, independientemente de la raza, el género o la clase, sino que insistían en que los derechos y las libertades no eran hereditarios. Esta perspectiva atacaba directamente la posición tradicionalmente excluyente de la aristocracia europea, pero seguía limitándose en gran medida a ampliar los derechos políticos e individuales de los varones blancos de determinada posición social.

Adam smith

El Siglo de las Luces (también conocido como el Siglo de la Razón o simplemente la Ilustración)[2] fue un movimiento intelectual y filosófico que dominó el mundo de las ideas en Europa en los siglos XVII y XVIII.[2] La Ilustración incluyó una serie de ideas centradas en el valor de la felicidad humana, la búsqueda del conocimiento obtenido por medio de la razón y la evidencia de los sentidos, e ideales como la libertad, el progreso, la tolerancia, la fraternidad, el gobierno constitucional y la separación de la Iglesia y el Estado[3][4].

La Ilustración tiene sus raíces en un movimiento intelectual y erudito europeo conocido como humanismo renacentista y también fue precedida por la Revolución Científica y la obra de Francis Bacon, entre otros. Algunos sitúan el inicio de la Ilustración en la publicación del Discurso del Método de René Descartes en 1637, con su famosa sentencia Cogito, ergo sum («Pienso, luego existo»). Otros citan la publicación de los Principia Mathematica de Isaac Newton (1687) como la culminación de la Revolución Científica y el inicio de la Ilustración. Los historiadores europeos datan tradicionalmente su inicio con la muerte de Luis XIV de Francia en 1715 y su final con el estallido de la Revolución Francesa en 1789. En la actualidad, muchos historiadores sitúan el final de la Ilustración a principios del siglo XIX, siendo el último año propuesto la muerte de Immanuel Kant en 1804.

John locke

Voltaire reformuló la estructura de la obra para ajustarla al modelo clásico del drama francés. L’Orphelin de la Chine se adhiere a la teoría de las tres unidades, que codifica que los dramas deben ajustarse a la unidad de acción, la unidad de tiempo y la unidad de lugar. La versión de Voltaire de 1753 sigue la estructura de tres actos y posteriormente se amplió a cinco actos cuando fue representada por la Comedie Francaise en 1755[1].

La fuente de inspiración de Voltaire fue una traducción de la obra tradicional china La huérfana de Zhao realizada por Joseph Henri Marie de Prémare, un misionero jesuita francés que vivió en China. Prémare tradujo una parte de la obra original para Étienne Fourmont, un orientalista francés[2]. Jean-Baptiste Du Halde incluyó la traducción de Prémare como parte de su Description de la Chine, una compilación de informes europeos sobre China, bajo el nombre de Le petit orphelin de la maison Tchao, tragédie chinoise. La sinomanía europea y la moda de la chinesca estaban en su apogeo y las obras sobre China eran muy solicitadas. El éxito del libro de Halde atrajo la atención de dramaturgos franceses como Voltaire[3].

Voltaire

La historia de la ciencia durante el Siglo de las Luces recorre la evolución de la ciencia y la tecnología durante el Siglo de la Razón, cuando las ideas e ideales de la Ilustración se difundían por Europa y Norteamérica. En general, el periodo abarca desde los últimos días de la Revolución Científica de los siglos XVI y XVII hasta aproximadamente el siglo XIX, tras la Revolución Francesa (1789) y la época napoleónica (1799-1815). La revolución científica supuso la creación de las primeras sociedades científicas, el auge del copernicanismo y el desplazamiento de la filosofía natural aristotélica y de la antigua doctrina médica de Galeno. En el siglo XVIII, la autoridad científica empezó a desplazar a la religiosa, y las disciplinas de la alquimia y la astrología perdieron credibilidad científica.

Aunque la Ilustración no se puede encasillar en una doctrina o conjunto de dogmas específicos, la ciencia llegó a desempeñar un papel destacado en el discurso y el pensamiento de la Ilustración. Muchos escritores y pensadores de la Ilustración tenían formación en ciencias y asociaban el avance científico con el derrocamiento de la religión y la autoridad tradicional en favor del desarrollo de la libertad de expresión y de pensamiento. En términos generales, la ciencia de la Ilustración valoraba mucho el empirismo y el pensamiento racional, y estaba integrada en el ideal de avance y progreso de la Ilustración. Como ocurre con la mayoría de los puntos de vista de la Ilustración, los beneficios de la ciencia no se veían de forma universal; Jean-Jacques Rousseau criticó a las ciencias por distanciar al hombre de la naturaleza y no operar para hacer a la gente más feliz[1].