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Formas de la cabeza humana

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Formas de la cabeza humana

forma anormal del cráneo en los adultos

La cabeza humana consta de una parte exterior carnosa que rodea el cráneo óseo. El cerebro está encerrado en el cráneo. La cabeza humana tiene 22 huesos. La cabeza se apoya en el cuello y las siete vértebras cervicales la sostienen. La cabeza humana suele pesar entre 2,3 y 5 kilogramos.

La cara es la parte anterior de la cabeza, que contiene los ojos, la nariz y la boca. A ambos lados de la boca, las mejillas proporcionan un borde carnoso a la cavidad oral. Las orejas se sitúan a ambos lados de la cabeza.

La cabeza recibe el suministro de sangre a través de las arterias carótidas internas y externas. Éstas irrigan la zona exterior del cráneo (arteria carótida externa) y la zona interior del cráneo (arteria carótida interna). La zona del interior del cráneo también recibe suministro de sangre de las arterias vertebrales, que suben por las vértebras cervicales.

Los doce pares de nervios craneales proporcionan la mayor parte del control nervioso de la cabeza. La sensibilidad de la cara la proporcionan las ramas del nervio trigémino, el quinto nervio craneal. La sensibilidad de otras partes de la cabeza la proporcionan los nervios cervicales.

diferencias raciales en la forma del cráneo

Nuestra hipótesis central es que la aparición de nuestro cerebro específico para el lenguaje debe entenderse a la luz de los cambios de desarrollo expresados a nivel de la morfología cerebral y la conectividad neuronal que se produjeron en nuestra especie tras la separación de los neandertales-denisovanos y que nos dieron una configuración de caja cerebral más globular. Además de los cambios a nivel cortical, nuestra hipótesis es que el cambio anatómico que condujo a la globularidad también implicó cambios significativos a nivel subcortical. Afirmamos que las consecuencias funcionales de tales cambios también deben tenerse en cuenta para obtener una comprensión más completa de nuestra capacidad lingüística. Aquí nos centramos en el tálamo, que argumentamos que es fundamental para el lenguaje y la cognición humana, ya que modula la actividad fronto-parietal. Con esta nueva perspectiva neurobiológica, examinamos su posible base molecular. Construimos un conjunto de genes candidatos cuyos miembros están implicados en el desarrollo y la conectividad del tálamo, en la evolución de la cabeza humana, y se sabe que dan lugar a trastornos cognitivos asociados al lenguaje. Sostenemos que el nuevo conjunto de genes candidatos abre nuevas ventanas a nuestra comprensión de las bases genéticas de nuestra capacidad lingüística. De este modo, nuestra hipótesis pretende generar nuevos terrenos de prueba en relación con aspectos fundamentales de la ontogenia y la filogenia del lenguaje.

protuberancia de la forma del cráneo

RESUMEN: Las anomalías de la forma de la cabeza en los bebés pueden ser el resultado de la presión ejercida sobre los huesos maleables del cráneo del recién nacido durante un parto vaginal (moldeado), de las fuerzas gravitacionales constantes sobre el occipucio cuando se mantiene al bebé en la misma posición supina durante períodos prolongados (plagiocefalia posicional deformante), o de la fusión prematura de una o más de las suturas craneales (craneosinostosis). La craneosinostosis es, con mucho, la más rara de estas tres etiologías. Las anomalías de la forma de la cabeza causadas por el moldeado suelen desaparecer en las primeras semanas de vida. Las que persisten más allá de este tiempo o se manifiestan más tarde requieren un examen exhaustivo que incluya los antecedentes médicos y familiares, varias mediciones del cráneo, la comprobación de la tortícolis y la palpación cuidadosa de la cabeza y el cuello. Las radiografías del cráneo pueden descartar la craneosinostosis en los bebés con anomalías de forma pronunciadas. La plagiocefalia deformativa suele tratarse con terapia de reposicionamiento o, en los casos más graves o recalcitrantes, con terapia de casco. Para prevenir este trastorno, se aconseja a los padres que proporcionen a su hijo al menos 5 minutos de “tiempo boca abajo” al día. La necesidad de cirugía para corregir la craneosinostosis depende de la gravedad y la extensión de las deformidades asociadas.

forma de la cabeza

La cabeza humana consta de una parte exterior carnosa que rodea el cráneo óseo. El cerebro está encerrado en el cráneo. La cabeza humana tiene 22 huesos. La cabeza se apoya en el cuello y las siete vértebras cervicales la sostienen. La cabeza humana suele pesar entre 2,3 y 5 kilogramos.

La cara es la parte anterior de la cabeza, que contiene los ojos, la nariz y la boca. A ambos lados de la boca, las mejillas proporcionan un borde carnoso a la cavidad oral. Las orejas se sitúan a ambos lados de la cabeza.

La cabeza recibe el suministro de sangre a través de las arterias carótidas internas y externas. Éstas irrigan la zona exterior del cráneo (arteria carótida externa) y la zona interior del cráneo (arteria carótida interna). La zona del interior del cráneo también recibe suministro de sangre de las arterias vertebrales, que suben por las vértebras cervicales.

Los doce pares de nervios craneales proporcionan la mayor parte del control nervioso de la cabeza. La sensibilidad de la cara la proporcionan las ramas del nervio trigémino, el quinto nervio craneal. La sensibilidad de otras partes de la cabeza la proporcionan los nervios cervicales.

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