Capas de los vasos sanguineos

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Capas de los vasos sanguineos

Capas de los vasos sanguíneos y sus funciones

Los vasos sanguíneos son componentes clave de los sistemas circulatorios sistémico y pulmonar que distribuyen la sangre por todo el cuerpo. Existen tres tipos principales de vasos sanguíneos: las arterias, que transportan la sangre desde el corazón, se ramifican en arteriolas más pequeñas por todo el cuerpo y acaban formando la red capilar. Esta última facilita el intercambio químico eficaz entre los tejidos y la sangre. Los capilares, a su vez, se funden en vénulas y luego en venas más grandes, responsables de devolver la sangre al corazón. Las uniones entre vasos se denominan anastomosis.

La capa interna (túnica íntima) es la más fina, formada por una única capa continua de células endoteliales y apoyada por una capa subendotelial de tejido conectivo y células de soporte. En las arteriolas o vénulas más pequeñas, esta capa subendotelial está formada por una sola capa de células, pero puede ser mucho más gruesa en los vasos más grandes, como la aorta. La túnica íntima está rodeada por una fina membrana formada por fibras elásticas que discurren paralelas al vaso. Los capilares están formados únicamente por la fina capa endotelial de células con una fina capa de tejido conectivo asociada.

Túnica íntima

La capa más interna de la vena es la túnica íntima. Esta capa está formada por células epiteliales planas. Estas células permiten que el líquido fluya sin problemas y están intercaladas con válvulas que aseguran que el flujo continúe en una dirección. Esta capa continua de células epiteliales mantiene las células y el líquido dentro del lumen del vaso. Cualquier traumatismo en la túnica íntima puede iniciar una respuesta inflamatoria que conduzca a la agregación plaquetaria y a la trombosis (11,12).

La capa intermedia, la túnica media, es la parte más gruesa de la pared. Está formada principalmente por músculo liso y está inervada por el sistema nervioso simpático. Este sistema nervioso simpático es el que provoca los venospasmos tras los cambios de temperatura o la irritación dentro de la vena (11,12).

La túnica adventicia es la capa más externa y está formada por tejido conectivo y fibras elásticas que proporcionan la resistencia del vaso. En las venas grandes, puede ser la capa más gruesa. La túnica adventicia contiene nervios simpáticos y capilares que suministran sangre a la pared del vaso (11,12).

Capilares

La capa interna (túnica íntima) es la más delgada, formada por una única capa continua de células endoteliales y sostenida por una capa subendotelial de tejido conectivo y células de soporte. En las arteriolas o vénulas más pequeñas, esta capa subendotelial está formada por una sola capa de células, pero puede ser mucho más gruesa en los vasos más grandes, como la aorta. La túnica íntima está rodeada por una fina membrana formada por fibras elásticas que discurren paralelas al vaso. Los capilares están formados únicamente por la fina capa endotelial de células con una fina capa de tejido conectivo asociada.

Alrededor de la túnica íntima se encuentra la túnica media, formada por células musculares lisas y tejidos elásticos y conectivos dispuestos circularmente alrededor del vaso. Esta capa es mucho más gruesa en las arterias que en las venas. La composición de las fibras también difiere; las venas contienen menos fibras elásticas y funcionan para controlar el calibre de las arterias, un paso clave para mantener la presión sanguínea.

Capas de las venas y arterias

La capa más interna de la vena es la túnica íntima. Esta capa está formada por células epiteliales planas. Estas células permiten que el líquido fluya sin problemas y están intercaladas con válvulas que aseguran que el flujo continúe en una dirección. Esta capa continua de células epiteliales mantiene las células y el líquido dentro del lumen del vaso. Cualquier traumatismo en la túnica íntima puede iniciar una respuesta inflamatoria que conduzca a la agregación plaquetaria y a la trombosis (11,12).

La capa intermedia, la túnica media, es la parte más gruesa de la pared. Está formada principalmente por músculo liso y está inervada por el sistema nervioso simpático. Este sistema nervioso simpático es el que provoca los venospasmos tras los cambios de temperatura o la irritación dentro de la vena (11,12).

La túnica adventicia es la capa más externa y está formada por tejido conectivo y fibras elásticas que proporcionan la resistencia del vaso. En las venas grandes, puede ser la capa más gruesa. La túnica adventicia contiene nervios simpáticos y capilares que suministran sangre a la pared del vaso (11,12).