Que hacer con un perro agresivo

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Que hacer con un perro agresivo

Pastor alemán

Despedirse de un perro es difícil, sean cuales sean las circunstancias. En el caso de mi familia, tuvimos que despedirnos de uno de nuestros perros porque cada vez era más agresivo. La decisión no se tomó a la ligera, pero al final supimos que era lo mejor para todos.

Al fin y al cabo, no queríamos que nuestro perro actuara con su agresividad y acabara haciendo daño a alguien. Pensamos que lo mejor era despedirnos de él con la esperanza de que encontrara un hogar para siempre donde se sintiera más cómodo y menos amenazado.

Adoptamos a Kopa, un coonhound paseador de árboles (TWC) de 1 año, en noviembre de 2017. Fue fácilmente uno de los días más felices de mi marido y de mi vida. Buscamos un hermano para Sally, nuestra mezcla de TWC de 4 años, y sentimos que Kopa encajaba perfectamente.

Sabíamos que nos llevaría tiempo crear un vínculo familiar, por lo que nos aseguramos de dar muchos paseos, dejar mucho tiempo para jugar y dejar algo de tiempo para acurrucarse en el sofá. Esto es lo que hicimos con Sally cuando la adoptamos del refugio, y ha demostrado ser una excelente compañera.

Dobermann

La agresividad canina es un problema grave para los propietarios de perros y una razón común por la que se habla de especialistas en comportamiento de animales de compañía. Cuando un perro se comporta de forma agresiva hacia las personas u otros animales que se acercan a objetos valiosos, el comportamiento se describe como agresión por posesión. Si determina que ésta es la causa de la agresividad de su perro, podrá modificar el comportamiento de su mascota.

La agresión por posesión canina también se denomina a veces agresión por comida o vigilancia de recursos. Si su perro tiene este problema, puede gruñir, chasquear o morder para proteger un recurso, como la comida, los juguetes, las camas u otros objetos, de que se lo quite otro perro o una persona. Es la forma que tiene el perro de decir: «¡Atrás! Esto es mío».

Tenga en cuenta que lo que su perro considera un objeto digno de poseer puede no ser algo que usted crea que tiene algún valor. Por ejemplo, algunos perros son igual de propensos a gruñir y chillar por un pañuelo de papel sacado del cubo de la basura que por un juguete favorito.

Cada perro puede mostrar distintos grados de agresividad. Algunos perros sólo muestran agresividad en relación con un objeto específico y nada más. Por ejemplo, a un perro puede no importarle que se acerquen personas u otros animales mientras juega con un juguete. Pero el mismo perro puede chasquear o gruñir si se le acerca mientras está masticando una oreja de cerdo.

Chihuahua

La agresividad es una de las razones más comunes por las que los propietarios de mascotas buscan ayuda profesional para sus perros. Pero, ¿qué es la agresividad? La agresividad es un comportamiento hostil, perjudicial o destructivo hacia un individuo, ya sea humano u otro animal.

Es importante determinar la causa de la agresividad para tratar adecuadamente el problema. La agresividad en los perros puede deberse a la protección del territorio, los recursos o un miembro de la familia, al miedo, a la frustración, al impulso de presa o al dolor. En todas estas situaciones, un perro puede ser empujado demasiado lejos y puede pasar rápidamente de comportamientos reactivos, temerosos o de guardia a ser agresivo.

Reactividad: La reactividad suele confundirse con la agresividad. Los perros reactivos reaccionan de forma exagerada ante determinados estímulos o situaciones. La genética, la falta de socialización, un adiestramiento insuficiente para aprender a autocontrolarse, una experiencia aterradora o una combinación de estos factores pueden provocar la reactividad, y el miedo suele ser la fuerza motriz.

Los perros reactivos tienen ciertos desencadenantes, como los hombres con barba o sombrero, los niños pequeños o las situaciones en las que el perro se siente atrapado con la correa. Si un perro reactivo se acerca a usted, lo mejor que puede hacer es darle espacio. No se acerque para intentar saludarlo. Si tiene un perro reactivo, trabajar con un adiestrador para probar técnicas de modificación del comportamiento que aborden la causa puede evitar la escalada de agresividad.

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La agresividad se define como una amenaza, un desafío o un ataque que se dirige a uno o más individuos. Los signos de agresión pueden ser visuales (cambios en la postura corporal, piloerección -el pelo se levanta-) y auditivos (gruñidos, ladridos) y pueden implicar el uso de los dientes y, ocasionalmente, de las garras.

Todo comportamiento depende de las influencias de la herencia, el aprendizaje y el entorno.  La agresividad puede ser normal o anormal dependiendo del contexto. Es importante que los propietarios de perros sean conscientes de que la agresividad puede estar causada por el miedo y la ansiedad subyacentes.

La agresividad puede tratarse y gestionarse con éxito. Para ello, sin embargo, es fundamental diagnosticar el tipo de agresión y sus «desencadenantes», es decir, los estímulos que provocan el comportamiento agresivo. Le recomendamos encarecidamente que consulte a su veterinario, que puede ayudarle o remitirle a un especialista en comportamiento veterinario para que lo evalúe y lo trate.

El tratamiento de la agresividad suele incluir técnicas de modificación del comportamiento. Estas técnicas se basan en el refuerzo positivo, es decir, premian el «buen» comportamiento y evitan reforzar el «indeseado». El tratamiento de la agresividad generalmente no implica que el propietario «castigue», utilice la terapia de aversión o se muestre agresivo con el perro, ya que es probable que esto empeore el comportamiento agresivo del perro.